Se fue dando un portazo
se llevo lo tibio de la habitación
se congeló el instante en mi mente
se convirtió en granito mi corazón

La coraza se volvió inexpugnable
la sal de las lágrimas oxidó el mecanismo
la mente ya no permite que la conciencia le hable
la carne asumió que todo da lo mismo.

Y aprendí a caminar seguro en la oscuridad
y cambie la presencia por un vacío extraño
y descubrí que el reflejo llena todos los espacios
y sentí el alma plena ser feliz en soledad

Hoy tu recuerdo convoca una sonrisa
oí mi carcajada histérica de felicidad
oi el retumbar de mis pies bailando en la cornisa
hoy mi vida es un torbellino que no sabe su edad.